Cultura

La Ruta 3 Valls está enmarcada en un entorno pirenaico muy bien conservado, donde los pueblos mantienen su carácter original y siguen antiguas fiestas, costumbres y tradiciones, como la bajada de Fallas, varios bailes populares y ferias artesanas y ganaderas.

Desde el punto de vista arquitectónico y artístico, en la zona podemos encontrar un importante legado de arte románico, donde destacan iglesias muy bien conservadas y auténticas, hasta el punto que la UNESCO declaró Patrimonio Mundial 9 monumentos románicos del Vall de Boí.

En el día de hoy, la comarca goza de una red de alojamientos muy acogedores, donde respirar serenidad y tranquilidad, después de una buena jornada de excursionismo de montaña. Además, la cocina tradicional ribagorzana que se puede degustar en multitud de buenos restaurantes, contiene productos y platos de alta calidad, como la carne, la girella y las setas, que ayudan a coger fuerzas para seguir caminando.

También se mantienen oficios antiguos y tradicionales como el de pastor, y porque no decirlo, de guía de montaña, que durante el siglo XIX y principios del XX, acompañaron a los señores que deseaban subir a las cumbres más altas de los Pirineos, y que a día de hoy se ha recuperado el oficio y ayudan a alcanzar los sueños de la gente, a aportar el conocimiento de montaña, desde el punto de vista más amplio y transversal, a la sociedad. Los guías de la Ruta 3 Valls son conocedores de las técnicas de seguridad en montaña, pero además, son transmisores del patrimonio natural y cultural haciendo de nexo entre la sociedad, la naturaleza y la gente de los pueblos de montaña y sus costumbres. En definitiva es una forma muy directa y sostenible de hacer llegar un mensaje que ayude a preservar nuestro patrimonio.